Viajeros en noches de invierno
Lecturas, literatura, autores...
04 septiembre 2026
27 julio 2026
11 julio 2026
09 marzo 2026
ENTRE LAS HOJAS ESCONDIDO. David Muñoz Mateos
ENTRE LA REALIDAD Y LA FICCIÓN: NOVELA EN 1º PERSONA CON ALGO MÁS QUE PERFIL BIOGRÁFICO
- A lo largo de 10 capítulos y un Epílogo se van desgranando, por un lado, la historia de Samuel, un niño salvaje o feral; y por otro lado, las vivencias del narrador y su relación con Samuel.
- Esto sucede a partir de entrevistas del narrador con Samuel con el fin de escribir un libro sobre él. Por otra parte, se rememora la infancia compartida entre ambos y de cómo fue la vida de este a lo largo de los años hasta el momento en que vuelven a encontrarse para las entrevistas en los lugares que compartieron. Sobre esta relación se construye la acción. El resto de personajes, no demasiados, apuntalan el relato. Excepto el personaje de Laura, a quien corresponde un papel muy especial.
- Existe un tercer plano, a modo de contrapunto, constituido por el conjunto de apuntes y reflexiones sobre “niños ferales” a lo largo de la historia con el fin de justificar y comprender como ser humano a Samuel.
- En términos generales las vivencias desgranadas y los momentos vividos a lo largo de la obra resultan verosímiles. La verosimilitud nos acerca a la realidad.
NOTICIAS SOBRE NIÑOS “FERALES”: MITOS, LEYENDAS, REALIDADES
- Una sustancia literaria indudable es la del ser humano que surge del bosque, o de la jungla. Un tema que forma parte de la literatura desde siempre.
- Los niños ferales conocidos en la historia han interesado profundamente a ilustrados y científicos. En el siglo XX se ocupó muy especialmente el Cine:
- Mowgli (El Libro de la Selva, R. Tagore). La factoría Disney lo ha mantenido hasta la actualidad.
- El mito de Rómulo y Remo, mito de la génesis del Imperio Romano, que está en nuestras raíces culturales, sedujo al cine desde el primer momento.
- El pequeño salvaje (1970) de François Truffaut, basada en la historia real de Victor de Aveyron, un niño encontrado en los bosques franceses que intenta adaptarse a la civilización.
- Los casos de humanos surgidos del bosque nos fascinan siempre: cómo han sobrevivido al frío, a la lluvia, a los peligros de todo tipo, o a la propia soledad…
- Acaso siempre la clave esté en los otros seres benefactores no humanos, entre los cuales invariablemente están los lobos. Del 2010 tenemos la película Entrelobos basada en una historia real.
- Están los casos de los simios como cuidadores, como Tarzán, personaje creado por Edgar Rice Burroughs en 1912.
- En otra línea los casos de niños aislados durante años en la naturaleza. Hay películas y documentales: Nell, de 1994, protagonizada por Jodie Foster, sobre una joven que ha vivido aislada en la naturaleza con su madre, incapaz de integrarse en la sociedad tras la muerte de esta; Genie Wiley (nacida en 1957) descubierta en 1970 en California…
- Para entender mejor el caso de Samuel, encontramos en el Capítulo 10 unas últimas reflexiones sobre el lenguaje en los niños cimarrones a partir de trabajos de R. Sánchez Ferlosio (pág. 248).
- Sigue constituyendo un reto para la ciencia actual, y lo es para la Neurolingüística, comprender y explicar qué pasa en un cerebro humano que viene a la vida en según qué entornos lingüísticos o ambientales.
LOS PERSONAJES
- A lo largo de las entrevistas encontramos personajes que aportan sus recuerdos de cuando conocieron a Samuel de niño:
- Los padres del narrador, Andrea, la enfermera que atendió a la madre en el parto, Aurora y Julián (Cap. 3), que ocupan un lugar muy importante y a la vez controvertido en la vida de Samuel.
- Los vecinos, que dicen de Samuel “El diablillo es uno de los nuestros”… configuran un personaje colectivo no muy amplio pero muy significativo. Entre ellos, la gente del pueblo de siempre (los nativos, los que resisten) y los que se van y vuelven periódicamente.
- Los agentes forestales, los cazadores foráneos…
- A todos ellos les cuesta asimilar al diferente y la cuestión es que la historia de Samuel le tiene marcado como muy diferente. Por tanto su integración, aunque algunos digan que “es uno de los nuestros” arroja muchas dificultades y una vía de integración social típica de nuestra sociedad es el consumo de alcohol, con todos sus problemas añadidos:
Dos de los hombres se levantaron. Me miraban a mí, no a él. La anciana del bar me pidió que me lo llevara cuando se subió al muro que rodeaba la estación, erguido contra la silueta oscura de la sierra, la sombra de los pinos llevándose por delante las estrellas. (pág. 128)
- El bar se convierte en lugar de encuentro a la par que fuente de problemas. Y si históricamente la colectividad destruye a los niños ferales, la colectividad aquí también jugará su papel:
Me acordé entonces de los hombres que, inflamados de orujo, lo habían pisoteado en el bar, de cómo todos ellos tenían algo que agradecerle. El guarda al que guiaba en las batidas, los cazadores para los que preparaba los cebaderos, aquellos a los que había ayudado a podar, a segar, a mantener las casas en buenas condiciones. Y él nunca pedía nada a cambio: puede que de ahí les naciera el rencor, pienso ahora, puede que subieran a verlo a Santa Cruz solo para tener algo de compañía. (págs. 210-211)
SAMUEL
- Nacido en 1987, casi como el narrador, nos cuenta su vida en 1ª persona, gracias a las entrevistas del narrador y éste añade el resto en 3ª persona, a partir de sus recuerdos y de los de sus padres y otros personajes.
- A los 8 años lo encontraron en Riofrío Aurora y Julián (pág. 96), con quienes convivió algunos años. La Escuela Hogar de Zamora se ocupará de él. Se vivirán momentos muy críticos hasta dejar atrás la infancia y adolescencia.
- Recuerda con amargura su paso por la escuela Hogar, época compartida con el narrador. En Zamora vivió su adolescencia y sus secuelas iniciáticas: alcohol y rebeldía, en busca de una improbable integración social. En cada regreso a Riofrío recobraba algo de felicidad y la libertad que no podía tener en la Escuela hogar.
- Su primer hogar, más tradicional pero nunca definitivo estará con Aurora y Julián. Y su mayor integración social vendrá de la mano de Laura, quien fue más eficaz que nadie: “Su maestra, su hermana, su amor fundacional y definitivo” (pág.135)
- Sus crisis se resolverán regresando al monte y con los lobos como hogar y familia infalibles. Conocía a todos los lobos de la sierra (págs. 138-139).
- Ya desde los 15 años comprende la necesidad de tomar iniciativas en su vida y crear su propio ecosistema, como los árboles del bosque.
LAURA
- Es un personaje clave, a veces catalizador para la integración de Samuel. Pero ha de tener un destino propio. Su ayuda será imprescindible para aprender a controlar su vida. Al fin y al cabo los padres adoptivos llegan hasta un punto, no más…
- Ella seguirá ayudándole en su soledad, hasta que las cosas se tornen por otros caminos. Se abrirán heridas y dolor que perdure:
—No puede quedarse así conmigo. Eso lo sé antes que ella lo sabe, lo veo claro que soy así un salvaje —me dijo—: el Diablo así. Ella lo dice. No hay así más gente que puede vivir aquí, solo yo.
Haber compartido la vida con Laura era una razón para la dignidad y para el arrepentimiento. Haberla perdido, también. (pág. 237)
LA SIERRA DE LA CULEBRA: FELICIDAD Y AMARGURA
- La primera conversación se inicia con el bramido de los ciervos de fondo (págs. 85, 86) en un entorno lleno de atracción y misterio: la Sierra de la Culebra. Hay siempre descripción intensa de la naturaleza, con dosis de emoción que genera interés y necesidad de conocer el medio.
- En la novela la Sierra es la Naturaleza en todo su esplendor, llena de vida y también hogar. La Sierra es un inmenso escondrijo para todo el que lo necesite (pág. 75).
- Para Samuel la Sierra es su hogar. Lo representa todo: quiere conocer la naturaleza, también en lo teórico: los animales, las plantas, los árboles, las rocas…
- Algo que forma parte de la Sierra es el pueblo de Santa Cruz de los Cuérragos: pueblo fantasma y a la vez hogar. Es el punto de referencia para el narrador. Siempre viaja allí para las entrevistas porque allí vive Samuel…
- El narrador mismo pertenece en cierta medida al pueblo, aunque más bien en un pasado con el que ha puesto distancia y así se lo recuerda Samuel:
La sumisión de Samuel a los poderes consuetudinarios de la comarca me hizo sentir, por primera vez, que la sierra no solo era un ente vivo, sino un ente cuyos impulsos y anhelos me resultaban por completo incomprensibles. De regreso en Santa Cruz, lo ayudé a llevar los telescopios y los trípodes a casa y me despedí. Me contestó que volviera cuando quisiera. Había una alegría malévola en su voz: el reconocimiento de que, de los dos, era él el único que se quedaba, el único que no pretendía marcharse a ningún sitio. ¿A qué precio, me pregunté? (p. 156)
LOS LOBOS
- Nos sigue fascinando la posibilidad de que un humano sea acogido, alimentado y defendido por lobos. Seguimos aceptando esta posibilidad mítica desde los fundadores de Roma, aunque siempre acaso esperamos el regreso al grupo…
…y hay donde una gruta para esconderme, pero no duermo. Amanece la luz y así la noche no termina, hasta que se marchan. Los veo marchar así. Con bolsas, con mochilas, con ruido de coches y hay así como luces dentro de la niebla. Paso días así, creo. Vienen corzas y una raposa y un tejón. Vienen con el amanecer, a olfatearme. Y viene la loba, una loba que se tumba en la gruta, baja el hocico, me lame la cara y la boca, entre los dientes. Así me reconoce. Me dice así que no tengo ya miedo. Viene y va, así siempre. Se echa a mi lado y yo me arrejunto a ella y me trae carne para que coma, carne dura que sabe así a hierba y a tierra, y trae a sus lobeznos, para que jueguen conmigo. Así como si ella es mi madre y ellos así mis hermanos. (pág. 30)
- El narrador debe comprender la relación de Samuel con los lobos y eso le llevará a vivir momentos inolvidables:
…me recorrió el mismo escalofrío que había sentido unas semanas antes: dos lobos asomaron la cabeza sobre una elevación, se pusieron en pie y, con la cola rígida, avanzaron unos metros hacia él, hasta unas peñas de pizarra que salían de la tierra desnuda. (pág. 213).
- Tras su regreso del extranjero el narrador continúa las entrevistas para el libro. Hace tiempo que no se ven y observa que la gente no habla bien de Samuel. Tiene que verlo. Se encuentran días después y salen al monte:
Me había llevado hasta ese lugar para que lo contemplara así, absorto y entregado al verdadero hechizo de la sierra. El sol había salido ya sobre la colina, débil, en un cielo sin nubes, y el pelaje invernal de los lobos brillaba entre las tonalidades verdosas de la colina cubierta de hierba, de urces y tojos, a la sombra de los pinares.”(pág. 215)
SÍMBOLOS CULTURALES: LA MÁSCARA
- Durante varios años cada 1 de enero, dentro de las mascaradas de los Carochos, llevará la máscara del Diablo Grande, cargada de simbolismo y también factor de integración en el pueblo. Dice el narrador:
- “Pensé, por primera vez, que Samuel había logrado habitar el mundo de mis antepasados, al que yo solo tenía acceso como espectador”. (pág. 174)
- No solo trascienden el elemento cultural popular sino que afectan íntimamente al personaje:
Me costó dar con él. Llevaba una inmensa pelliza y pantalones oscuros, unas botas negras hasta la rodilla y un pañuelo en la cabeza; le habían tiznado la cara con carbón. No me acerqué a saludar: me quedé a algunos metros mientras una mujer le colocaba la máscara. La gran careta negra, de corcho y pez, en la que destacaban dos colmillos de jabalí y una boca rectangular, roja de sangre, con dientes de hojalata. (pág. 172).
02 febrero 2026
04 enero 2026
GUERRA Y PAZ. Lev Tolstói
RELECTURAS
En la primera parte (primer tomo) se relata la batalla de Austerlitz y posteriormente cómo discurre la vida social en la vieja sociedad feudal y en la nobleza de la cúspide, en la que ya comienzan importantes problemas económicos; asimismo dedica gran espacio a explicar los entresijos de la masonería: ideas, reuniones, miembros, influencia -por cierto, acaba por plantearla como “moda” de gran heterogeneidad, como muchas que solo se quedan en lo superficial-. También dedica bastantes páginas a la afición de la caza, quizá como uno de esos aspectos ancestrales que aún perviven en parte de la rancia aristocracia. Intensifica los aspectos descriptivos en esta parte.
Otra línea en la que profundiza al final de este tomo es la del análisis de las relaciones sentimentales: utiliza a la joven Natasha, que espera impacientemente a su prometido, el príncipe Bolkonski (Andréi), pues este se ha ido durante un año a viajar por Europa y a un balneario a curar heridas de guerra. Retoma a dos personajes: Dólojov y Anatol Kuraguin para mostrar la cara donjuanesca, y el descaro de quienes desprecian normas sociales y sentimientos, pues intentan el rapto de Natasha y consiguen que antes olvide a su prometido. Surge una y otra vez la figura del buen Pierre, un tanto de vuelta de su ensimismamiento masónico, para reorganizar y restaurar el desastre.
El volumen segundo comienza de un modo sublime. Quizá en esas primeras páginas se concentre su más profundo análisis sobre la guerra: nos advierte que acarreará millones de pérdidas humanas y una infinita crueldad. Se encadenan todo un conjunto de causas evitables. Además plantea la responsabilidad personal de Napoleón y la del zar Alejandro. Incluso llega a la misma responsabilidad de los soldados que se alistan y se obnubilan con las órdenes y los liderazgos de los emperadores. Se inicia este tomo con un profundo alegato contra la guerra. Quizá es aquí donde residen sus más profundos pensamientos pacifistas. En Tolstói se ha visto un teórico de la No-Violencia Activa: surge de su intenso análisis histórico y social.
Así, el mismo día en que Napoleón daba orden de atravesar el Niemen y sus vanguardia rechazaban a los cosacos y penetraban en territorio ruso, Alejandro asistía en el palacio de Benigsen a la fiesta que le ofrecían sus generales y ayudantes de campo
Hasta invitó a bailar a la condesa Bezújova…
Napoleón pregunta a Baláshor cuántas iglesias hay en Moscú. Le responde que más de doscientas, porque los rusos son muy piadosos. Napoleón replica: “Pero el gran número de iglesias y conventos es siempre índice del atraso de un pueblo”… y que en ningún lugar de Europa hay tantas. Pero Baláshor responde: “Perdone su Majestad, pero además de Rusia está España, que tiene también muchos conventos e iglesias”, para aludir a la reciente derrota de Napoleón en España… lo cual fue ignorado por el grupo en que conversaban y muy celebrado posteriormente en los círculos rusos.
Hay numerosas reflexiones y diatribas contra la guerra en boca del príncipe Andréi, y sobre la responsabilidad de matar, la responsabilidad moral de alistarse, seguir a ciegas las órdenes, etc. Todo ello motivado por la batalla de Borodinó, considerada una de las más sangrientas de la historia militar hasta entonces: finales de agosto y principios de septiembre de 1812. Murieron 88.000 hombres:
En la Batalla de Borodinó, Napoleón no disparó contra nadie, ni mató a nadie; fueron sus soldados quienes lo hicieron. No era él, pues, quien mataba a los hombres
El final desconcierta. Por un lado cierra los círculos familiares, las familias que dan estructura a toda la obra: quedan bien la familia de Pierre y Natasha, y en parte de su hermano Nicolás Rostov, quien vuelve a la tierra, a la agricultura y debe de nuevo obtener una alta posición desde su ruina económica. Pero su final-final es un intenso devaneo filosófico sobre la guerra, sobre la libertad y el libre albedrío. Un ensayo filosófico, sin olvidar la teoría de la evolución incluso. Reflexiona sobre la historia, la comprensión de la misma, sin sentido. Da vueltas una y otra vez a sus ideas y postulados…















































